EL VUELO DE LA RANA
Gerardo Barbera
I
La imagen del mar
desaparece en el espejo,
cada tarde las
gaviotas devoran insectos,
mientras los restos
se desvanecen bajo el sol,
ya comienza la
voraz desolación del verano.
La extraña tristeza
de una sombra racional
se ha quedado en
cada mirada, en cada silencio.
La música se
detiene cerca de mis sueños,
mis pasos
desaparecen como rosas muertas,
la oscuridad cruza la puerta y dice mi nombre.
II
En los ojos del
animal el terror desnudo,
uno de los
muchachos lanzó a la pobre rana
por encima de los
árboles, y eso fue todo.
“Señores, buenos
días, disculpen que les robe
un minuto de su tiempo,
traigo caramelos”.
No hay brisa que no
me toque, me siento pesado,
es como caminar
sobre un puente de cristal,
las miradas me
persiguen y me hundo en la calle,
el agua sucia entre
mis dedos, ya nada importa.
Por qué no puedo olvidar el vuelo de la rana.
III
Tengo miedo de
perder las monedas pequeñas,
los zapatos viejos,
sin anhelos, dos camisas,
regresan las
gaviotas a dormir a sus nidos,
mis manos en los
bolsillos, las ventanas rotas,
hay voces secretas
que se quedan en el aire,
el agua deja
rastros profundos en la arena,
Dios, sólo me falta la botella de licor.
IV
Mis amigos no saben
de mis zapatos sucios,
que nadie les
cuente del mendigo de la calle,
hablaré de mis
batallas, de mis grandes logros,
que nunca se enteren
de mis penas y fracasos,
camino sobre los
pájaros y las hormigas,
hoy regaré las
flores del jardín como siempre,
soporto la fría
indiferencia de la calle,
y no quiero esconderme bajo el libro sagrado.
V
Siento la lejanía
del mar, tengo tristezas,
todo llega, la
blanca espuma sobre la playa,
verdes palmeras
abrazadas en la otra orilla,
el agua en mi
rostro, estrellas, la nada sin fin,
rumores tibios y
lejanos en la ventana,
cuando se duerman
las voces, me volveré loco.
·
Autor: Gerardo Barbera
·
Publicado: 9 de abril de 2022 a las 01:11
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario